
A veces nos preguntamos si las redes sociales tienen una utilidad más allá de juntar a unos cuantos amigos, conocer gente nueva, y subir fotos. Que se lo digan a Giglio Pascal Cortés Ramírez, chileno de 35 años, que un día recibió una petición de amistad de alguien que se llamaba igual que su hijo, al que no veía desde 1992, tras separarse de su mujer. Se puso tan nervioso que tardó 4 días en aceptarle. Al día siguiente su hijo le escribió, y desde entonces mantienen contacto a través de la red social y el e-mail. Pero tienen pensado verse en persona, puesto que recordemos, son padre e hijo. Desde la separación de su esposa, nunca más supo de su familia, y Facebook les ha vuelto a poner en contacto.
Una conmovedora historia con final feliz
Vía | 20 Minutos













y que pasa si era un pedófilo que andaba buscando una presa!!! nadie lo ve!!
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